Saltar al contenido

Hace ya unos cuantos años que me dedicaba más a la fotografía de lo que lo hago hoy en día. Publicaba imágenes en Flickr bajo la licencia de Creative Commons y algunas de mis fotos despertaron interés para añadirlas a Wikipedia, para lo cual di autorización y distintos colaboradores las subieron a Wikimedia Commons. Lo que uno no calcula cuando sube la primera imagen es que esas mismas fotos acaban viajando por los artículos de la Wikipedia en cantidad de idiomas. Tampoco lo vas a ver aparecer así de golpe: el boca a boca entre proyectos Wikimedia funciona muy despacio, y a veces una colaboración apenas se nota.

Con el tiempo me puse a rastrear dónde estaban apareciendo. Y ahí fue donde salió el lío de los números, porque entre usuarios, galerías y artículos la cosa se dispersa muchísimo. Hice un inventario que ahora mismo recoge 60 imágenes repartidas en 645 enlaces hacia 378 artículos de 65 wikis distintas (Wikipedia, Wiktionary, Wikivoyage, Wikidata y alguna más). De todo eso se puede hablar con una última idea clara: el conocimiento libre, para que funcione, necesita que alguien ponga el material de partida.

De dónde salió el inventario

Recopilé las imágenes que estaban guardadas en Wikimedia, cada una de ellas va y viene por varios artículos a la vez. La depuración de esa lista la fui haciendo con calma, porque hay cierta pereza en verificar una a una tantas entradas, pero los resultados se pueden comprobar.

El grueso de las fotos son de Galicia: hay dólmenes, castillos, pazos, iglesias románicas, paisajes rurales, la zona de la Baña, Santa Comba, Pontedeume, Monforte de Lemos, Coristanco, Vimianzo, Nogueira, San Roque… y también cosas de fuera, como la iglesia de Vilafranca de Conflent, que esa tiene su propia historia al otro lado de los Pirineos.

Cómo se llega a eso

El proceso, para que se entienda, tiene su miga. Lo normal es que una foto subida a Commons con licencia libre acabe ilustrando el artículo al que le pega, y a su vez enlaza en su ficha al fichero en Wikimedia. De ahí que las imágenes terminen citadas en idiomas que ni te imaginas al principio.

A esto hay que sumarle lo siguiente: no vale con subir la foto y ya. Para que una imagen se quede hay que darle una descripción decente, categorizarla bien y, si hace falta, adaptar el tamaño con la herramienta que corresponda. Es decir que detrás de cada entrada del inventario hay un pequeño trabajo de mantenimiento que nadie ve.

Algunas de las más usadas

Para que el inventario no se quede en una abstracción, copio aquí las imágenes que más veces aparecen enlazadas, con su ficha de Commons siempre accesible desde el nombre:

Qué me llevo de todo esto

Colaborar con Wikimedia tiene esa ventaja que no tiene casi nada más: lo que pones encima de la mesa, se queda ahí para cualquiera. Da igual si luego la Wikipedia cambia de foto o la sustituye por otra más nueva, que eso pasa, porque el fichero sigue en Commons y el inventario lo que hace es dejar constancia de que estuvo y de que está. Algo que no sucede en Flickr… debido a sucesivos cambios en las condiciones de uso y cierta dejadez y abandono por mi parte, todo hay que decirlo, hace que se hayan eliminado de la galería original muchas imágenes.

Lo que te queda al final es una satisfacción rara de explicar. Ver una foto tuya en un artículo que lee gente en la otra punta del planeta, con tu autoría ahí puesta, es algo que no se encuentra en todos los sitios. Y el inventario, de paso, sirve para llevar la cuenta de dónde llegaron a parar.